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jueves, 16 de agosto de 2018

¿Me reconoces? : Matanceros desconocidos del pasado

Si bien nos tomamos el esfuerzo de recordar, analizar e interpretar eventos pasados, también debemos tratar de darle atención a las personas, que aunque no personajes célebres, fueron sin duda componentes de una historia. En este caso, de nuestra historia común: La historia de Matanzas. Es por ello que dedicamos este post a matanceros desconocidos del siglo antepasado. A ellos los conocemos gracias a las fotografía que les sobrevivieron. 


Muchos ven pero no observan. Decía Berenice Abbott, famosa fotografa, que “la fotografía ayuda a la gente a observar”. Y estamos totalmente de acuerdo. Y no solo a observar, sino también a recordar. En más de una ocasión hemos considerado a la técnica fotografía como una verdadera máquina del tiempo. 


La fotografía nos permite visualizar, con poca distorsión momentos del pasado que de otra manera son invisibles; momentos perdidos al tiempo.


Hacemos ademas, un poco de atención en los mensajes que aquellas personas inscribieron en su momento, grabándolos, quizás inintencionalmente, para una posterioridad inimaginablemente más extensa. Estos mensajes que hoy nos aportan sus nombres, deseos o anhelos, nos permiten hoy un viaje al pasado de Matanzas. A casi mas de 130 años. Ese el poder de la fotografía. 


Ese también es el poder de los documentos históricos. Que con su gramática y caligrafía, tinta, papel o sellos de la época, como insectos muertos o cabellos trabados entre las paginas, inadvertidamente recogen y registran las idiosincrasias de una cultura y su tiempo; de un momento. 

“A mi inolvidable…dedica este recuerdo de cariño y gratitud:
 Leonor García, Matanzas, abril 11, 1888”

Invitamos al lector que pueda identificarse o identificar a uno de estos personajes de nuestra historia que nos haga llagar un mensaje. Ya sea a través de este blog o en un correo electrónico privado. Si por casualidad usted les reconoce, ayúdenos a darle su merecido momento en la luz de la historia y el recuerdo, pues estos fueron tan matanceros y cubanos como nosotros. 

“José María recibe este recuerdo como prueba del verdadero 
cariño que te profesa tu tía, Etna…julio 7/ 1894”

jueves, 12 de octubre de 2017

Matanzas: En el Visor del Tiempo

Finalmente, después de tanto tiempo de espera, es un placer presentar la publicación de nuestro libro “Matanzas en el Visor del Tiempo”. Ha sido arduo el trabajo y grande el esfuerzo para que finalmente pudiéramos regalar otro volumen a nuestra ciudad de Matanzas. Esperamos con mucho orgullo que lo puedan disfrutar todos los matanceros y los amantes de la historia. Aquí presentamos una breve muestra de sus joyas.

 Coleccion JOL/RV/UM
Puente de Bailen, estereovista de 1859-1860, tomada por George Norton Barnard.
Una de las fotografías más antiguas e impresionantes de la ciudad de Matanzas.

El libro es el resultado de un sueño, una obra idealizada desde el 2012 y finalmente completada con la colaboración de los autores: Leonel Pérez Orozco, conservador de la ciudad de Matanzas, Luis R. González Arestuche, arquitecto matancero y conocedor de su historia por excelencia y, nosotros sus servidores. También, Karell Bofill Bahamonde, diseñador gráfico y editor de fotografía, cuya huella queda plasmada en las páginas del Visor del Tiempo. Conjuntamente a las fotografías antiguas se encuentran imagenes modernas de Jorge I. Rodríguez Bueno y Karell Bofill. 

Coll. L. P. Orozco
Teatro Sauto, antiguo Esteban, 1906.

Esta edición (2017) fue publicada por Ediciones Boloña, editorial de la Oficina del Historiador de La Habana y patrocinada por el historiador Eusebio Leal Spengler y la Embajada de Suiza.

Tapa: Matanzas en el Visor del Tiempo 2017.

Esta es una obra de 725 páginas y más de 300 fotografías, resultando en un compendio histórico de la vida y la evolución del patrimonio arquitectónico de la ciudad de Matanzas entre 1859 y el presente. Resultado de una incansable búsqueda en archivos, museos y universidades del mundo, en especial las antiguas colecciones de varios matanceros, quienes, para fortuna de la ciudad, guardaron un valioso legado patrimonial en la forma de fotografías.

Coll. los autores de Matanzas en el Visor del Tiempo
Puente Sánchez Figueras, o de San Luis, en su inauguración el 16 de Agosto de 1916.

Aprovechamos este momento para agradecer la ayuda de tantos amigos y colegas que con sus comentarios y conocimientos prestados enriquecieron esta obra. En especial a Eusebio Leal Spengler, Sonia Montes de Oca, quien nos regaló las palabras del prólogo. A Tany Allende, Carlos Alberto Fleitas, Arnaldo Jiménez de la Cal, Urbano Martínez, Alicia García, Ercilio Vento Canosa, Jorge Garcell Domínguez, Daneris Fernández, Julio Larramendi, entre muchos más. A las especialistas de las colecciones especiales de la Biblioteca del Congreso (LOC), la Universidad de Miami (UM) y Florida International University (FIU): Athea (Vicki) Silveira, Annia Gonzalez, Gina Chin Jatt, y Cathy Collins. La lista es extensa. Gracias.

Además, extendemos un especial agradecimiento a nuestras familias, a quienes robamos tiempo y desvelo para ver nacer este trabajo, este regalo a Matanzas. 

Coleccion JOL/RVM
Vista de la Catedral San Carlos de Borromeo, calle Milanés,
en principio del XX y actual.


Cita recomendada: Pérez Orozco, L., L. R. González Arestuche, J. Orihuela León, y R. A. Viera Muñoz (2017). Matanzas en el Visor del Tiempo. Editorial Boloña, La Habana.

Visite nuestros otros posts para ver más fotografías incluidas en esta obra.

domingo, 6 de agosto de 2017

El Debut Cartografico de la Bahía de Matanzas

El primer mapa detallado del Caribe es obra de Juan de la Cosa, cosmógrafo y cartógrafo que participó en el segundo viaje de Cristóbal Colon, con el que navegó gran parte de la costa sur de la isla en 1494. Su mapa, terminado entre 1500 y 1501, demuestra claramente a Cuba como isla e indica varios puertos en la costa sur del territorio. Interesantemente también insinúa las bahías de La Habana y Matanzas en el norte.

Detalle del Mapamundi de Juan de la Cosa (1500-1502). 

El segundo mapa detallado del Caribe y Cuba es el de Alberto Cantino, simplemente conocido como El Cantino, de 1502. Este, como el de Juan de la Cosa, demuestra la insularidad de Cuba a pesar de que aún no se había oficialmente circunnavegado la isla, hecho que se le atribuye a Sebastián Ocampo en 1508.

Detalle del Mapamnundi de Alberto Cantino (1502). 

El mapamundi de Cantino, aunque obra secreta al principio, fue luego altamente copiado. Un ejemplo de ello es el mapamundi de Martin Waaldsemüller de 1507 y 1511. A estos le siguen planos manuscritos igualmente interesante, por el mismo Colón y su hermano Bartolomé, confeccionados entre 1496 y 1505, además del mapamundi de Peter Mártir (1511), Sylvanus (1511) y Francesco Rosselli (1513). Aunque todos estos demuestran la insularidad de Cuba, tema controversial entonces, ninguno indica claramente la bahía de Matanzas.

Detalle del Mapamundi de Martin Waaldsemüller de 1507 y 1511.

¿Pero cuando surge el primer mapa con la bahía de Matanzas claramente indicada?

Hasta hace poco, el mapa más antiguo con la bahía y el puerto de Matanzas señalados era el de Diego de Ribero, Cartógrafo real de la Casa de Contratación, fechado entre 1529 y 1533, quien lo indicó como “Matança” con cedilla y en singular, muy bien delineado y claramente etiquetado.

Mapa de Diego de Ribero (1529-1533), Cartógrafo real de la Casa de Contratación.
Vea: "Havana" en rojo. "Matanca" y "Xagua" en negro

Hoy se conoce uno aún más temprano: el Nuevo Mapa del Mundo de 1526, obra de Juan Vespucci, sobrino del famoso Americo Vespucci. Este, claramente, demuestra la península de Hicacos y las bahías de La Habana, Matanzas y Cárdenas. En él aparecen cinco toponimias importantes de la isla del momento: Guane, Havana, Matança, Xagua, y Santiago (sic). Este señala nuestra bahía inmediatamente antes de la bahía de Cárdenas y la península de Hicacos. La ciudad de La Habana, por su parte, está localizada ya en la costa norte.

Nuevo Mapa del Mundo de 1526, obra de Juan Vespucci.

Otros mapas interesantes y aún más antiguos que el de Vespucci son, primero: un plano del Pacífico, que incluye el Golfo de México, Cuba, La Española, Jamaica y Bahamas, atribuido a Thomassy en 1518. Este indica en la silueta de la costa norte una posible alusión a la bahía de Matanzas, aunque  desafortunadamente no la nombra. 

Golfo de México y las islas del gran Caribe, atribuido a Thomassy en 1518. Archivo del Vaticano. 

En segundo lugar, resulta interesante un plano localizado en el Archivo de Indias, Sevilla, titulado “Dibujo de la Costa del Golfo de México desde la península de Florida hasta Nombre de Dios” y atribuido a Alonso Álvarez de Pineda, confeccionado entre 1519 y 1520. Este insinúa también la bahía de Matanzas en su silueta costera, pero no la nombra. 

Dibujo de la Costa del Golfo de México desde la península de Florida hasta Nombre de Dios” atribuido a Alonso Álvarez de Pineda (1519-1520). 

Existe otro plano, hermosamente coloreado, que data a mediados del siglo XVI, donde aun indica la antigua localidad de La Habana en la costa sur de Cuba. Matanzas ya está claramente marcada en la costa norte como “De Matanca”.

Plano del primer cuarto del siglo XVI

El origen de la toponimia castellana que nombra nuestra bahía es un relato sumamente interesante que dejamos pendiente para compartirlo en otro post. Continúe visitando nuestro blog para nutrirse de la rica y muchas veces desconocida historia de nuestra ciudad.


domingo, 17 de julio de 2016

In Memoriam: Juan Cristóbal Gundlach (1810-1896)


Johannes Cristoph Gundlach, o Juan Cristóbal Gundlach, como fue conocido en nuestra lengua, fue un distinguido naturalista alemán del siglo XIX que residió en Cuba por medio siglo, y en especial en la región de Matanzas. 

Gundlach es uno de los padres de las ciencias naturales en el Caribe. Entre ellas, se destacó en el estudio de las aves, mamíferos, moluscos y crustáceos cubanos. Sus contribuciones, todavia hoy, son sumamente relevantes. Los especímenes que colectó, estudió y describió de los alrededores matanceros en sus múltiples monografías e investigaciones, son tema de citas obligatorias por los zoólogos y paleontólogos. Su contribución a estas ramas de la ciencia son todavia insuperable. Docenas de especies cubanas hoy llevan su nombre. 

Este post es en honor a la vida de este naturalista tan importante para nuestra historia, quien es inspiración para tantas generaciones de científicos. 



Johannes Gundlach nació en la ciudad Kessel (Hesse), Alemania, el 17 de mayo de 1810. Vivió la mayoría de su juventud en la ciudad de Marburgo más al sur, en las cercanías de Frankfurt, donde su padre fue profesor de Física y Matemáticas de la universidad homónima. En su adolescencia comienza a interesarse por las ciencias naturales y la taxidermia (el arte de embalsamar), arte y técnica que aprendió de su hermano Enrique, quien era estudiante de medicina en aquella época. Para entonces, el joven Gundlach ya estaba matriculado en la catedra de Zoología de la Universidad de Marburgo, de la cual recibe un doctorado en Zoología en 1837. Este interés lo llevó a los campos alemanes donde cazaba y montaba especímenes. En una ocasión su escopeta se dispara accidentalmente en su cara. Gundlach sobrevive el accidente pero pierde para siempre el sentido del olfato. 

En 1839 llegó de pasada por Cuba en camino a Surinam por invitación de un colega, donde iría a colectar especímenes. Junto con él venían otros dos distinguidos naturalistas alemanes, Eduardo Otto y Louis Pfeiffer. Sin embargo, al enterarse que su colega fallece decide quedarse en Cuba, isla con la que comenzaba a enamorarse. 

Aquí comienzan los lazos de Gundlach con nuestra ciudad de Matanzas. Ese mismo año, Carlos Booth, un hacendado matancero, lo invita a visitar sus cafetales localizados en las afueras de la ciudad de Matanzas. Uno de estos es el Cafetal Fundador de Canímar, en el lado noreste del río Canímar. Allí Gundlach descubre y describe cinco especies de murciélagos y al pájaro mosca Mellisuga helenae, el cual nombra en honor a la Sra. Helena Booth por su hospitalidad. Esto se publica entonces en la obra del gallego Juan Lembeye Las Aves de Cuba (1850). Todas estas especies no solo resultaron ser nuevas para la ciencia, sino que también endémicas de Cuba; únicas a nuestro archipiélago. 


El Dr. Gundlach viajó por toda Cuba, incluyendo además otras islas del Caribe como Puerto Rico, pero Matanzas fue folcrum. Visitó extensivamente la Ciénaga de Zapata donde colectó al gran guacamayo cubano Ara cubensis, siendo el último científico en Cuba en hacerlo.

Gundlach fue reconocido por sus buenas observaciones en el campo y su maestría en la taxidermia. Sus especímenes aún se conservan en múltiples museos del mundo. Muchos de ellos formaron parte de un museo que el mismo montó en Matanzas entre 1842-1852. Participó en varios eventos internacionales donde expuso su colección, como la Exposición de Matanzas (1881), y varias en París, donde compartió y colaboró con Felipe Poey y Carlos de la Torre. Además, mantuvo correspondencias con otros científicos importantes de su época, como Dr. Lawrence, William Sharp, Ramón de la Sagra, Juan Lembeye, Wilhelm Peters y William McCleay, por no hacer una lista exhaustiva. Sus amigos lo describían como un hombre tranquilo, observador, callado y gentil.

Desafortunadamente, el prolífero Dr. Gundlach, después de medio siglo de residencia en Cuba, fallece enfermo en la Habana, el 15 de marzo de 1896. Hoy sus restos descansan en el Cementerio Colón, en el seno capitalino desde donde pronto sera recolaizados a la Atenas de Cuba.



miércoles, 6 de abril de 2016

Aniversario 153 del teatro Sauto


Imagen del teatro tomada en 2012
El teatro Sauto quedó oficialmente inaugurado el 6 de abril de 1863 bajo el nombre de teatro Esteban, en  honor al Gobernador de Matanzas Don Pedro Esteban de Arranz. La ciudad contaba desde años antes con otros espacios destinados a la representación teatral, donde el teatro Principal constituyó el sitio más importante. Para mediados del siglo XIX este lugar no era capaz de cubrir las necesidades culturales de la ya poderosa e ilustrada sociedad matancera, razón por la que se convoca a un concurso en 1858 donde serían presentados los proyectos del nuevo teatro. La comisión encargada selecciona finalmente el proyecto presentado por el arquitecto italiano Daniel Dall’ Aglio. La construcción comienza en 1860 y estaba proyectada para finalizarse en 1862, razón por la cual esta es la fecha que aparece en los arcos de metal que se encuentran en las puertas de acceso al vestíbulo.
La sala vista desde el escenario

El día de la inauguración la capacidad del edificio estaba totalmente abarrotada, incluso muchas personas tuvieron que permanecer de pie. Entre la nutrida concurrencia había personalidades de la distinción del Capitán General Domingo Dulce, quien acudió acompañado de una numerosa comitiva. A partir de esta fecha el teatro se convirtió en un importantísimo espacio donde actuaron figuras de renombre nacional e internacional. Por sus tablas desfilaron artistas de la talla de José White, Miguel Failde, Sarah Bernhardt, Adela Robreño, Adelaida Ristori y Marietta Gazzaniga.

Arco de metal sobre la puerta principal


Con el fin del dominio español en la isla se decide cambiar el antiguo nombre del teatro y rebautizarlo con el de Sauto, merecida distinción que se hacía con aquel que tanto tiempo y dinero de su fortuna personal dedicara a levantar el sueño de los matanceros de entonces.
Vista parcial de la sala antes del cierre del teatro en 2009
Actualmente el edificio permanece cerrado desde 2009 a causa de una reparación capital. La dirección y las oficinas del Conservador y el Historiador del teatro han sido claves en los esfuerzos para que durante el actual proceso se preserve la originalidad del edificio y se reconstruya debidamente lo que esté irreversiblemente deteriorado. No obstante, compartimos la idea de que muchas de las ejecuciones realizadas no han contado con la calidad necesaria y se han sustituido otros elementos innecesariamente. Como quiera que sea, el teatro lleva más de 6 años cerrado al público, más del doble del tiempo que tomó construirlo. El pueblo matancero se impacienta por ver concluida, eficientemente, una reparación que se ha prolongado demasiado; y es que no estamos hablando de un edificio cualquiera, nos referimos al teatro Sauto, nuestro teatro, ese inmenso símbolo de la cultura cubana que hoy cumple 153 años y que es parte insoslayable en el paisaje de la vida de cada matancero. 

Detalle de la fachada posterior



miércoles, 24 de febrero de 2016

Jose Martí y la Libertad: Monumento en el Parque de la Libertad


El conjunto escultórico ubicado en el centro de la Plaza de la Libertad en la ciudad de Matanzas, es el más importante e icónico de la urbe yumurina. Por sus pies han pasado cinco generaciones de matanceros, y sus ojos de bronce han presenciado un sinfín de actividades cívicas desde su fundación el 24 de febrero de 1909.

Monumento central del Parque de la Libertad, Matanzas, en el 2010.

El Dr. Luis Miranda, quien ideó la obra, tuvo el apoyo de Gonzalo de Quesada y Aróstegui, seguidor del Apóstol, para crear un contrato formal con el escultor Salvatore Buemi, el cual se firmó el 11 de agosto de 1906. Luego, con la ayuda monetaria de la población matancera y una comisión organizadora, se pone en marcha la creación del monumento. Además de los contratistas estuvieron entre los principales contribuyentes Carlos Trelles y Govín, Luis R. Miranda La Rúa, Enrique Barnet y el alcalde de Matanzas Dr. Alfredo Carnot.

La estatua de la Libertad, según apareció en periódicos norteamericanos del año 1909,
meses antes de su fundación, en Matanzas.

El conjunto está compuesto por dos esculturas. La primera de ellas, en un nivel inferior y reposando sobre granito, representa a la Libertad justo en el momento de romper sus cadenas. La segunda, a mayor altura, está constituida por una fiel imagen del Apostól.

Entre los pedestales hay cenefas de bronce fundido. Su parte posterior se encuentra adornada con un fragmento de los Versos Sencillos de Martí directamente montados en la roca, un ramo de flores y una bandera de bronce y una tarja de mármol conmemorativa al padre ideológico del monumento, Dr. Luis Miranda. Al momento de erigirse el conjunto se depositaron en su base poemas, periódicos y monedas de la época. Alrededor de 1959 tuvo una cerca perimetral y después de esa fecha es que se le añaden los escalones presentes en su base. Anteriormente, el área tenía un jardín que rodeaba el monumento, impidiendo el acceso directo al mismo.


Fotografía del conjunto en la década de 1940.

El monumento completo mide 5.5 m desde la base hasta la estatua de José Martí. La figura del Apóstol esta exquisitamente decorada con un pergamino en la mano derecha donde se lee “Cuba Libre”, una leontina y pajarilla en su chaleco y un anillo que lleva inscrita la palabra “Cuba”. En la base, a la izquierda de los pies de Martí, reza “S. Buemi fece Roma, 1908”.

Beumi trabajó en el monumento por dos años en su fundición Nelli, en Roma, hasta su culminación en 1908. Con la ayuda de Gonzalo de Quesada, quien conoció bien al apóstol, el artista ejecutó sobre el bronce la más fiel escultura de Martí concebida hasta la fecha. Para La Libertad, Beumi utilizó tres modelos italianas, y a su esposa para el torso.

El 21 de agosto de 1908, en vísperas del transporte de las estatuas a Cuba, Buemi las expone en Roma y fueron apreciadas por el rey italiano Víctor Manuel III.

Ficha conmemorativa de la fundación del monumento el 24 de febrero 1909.

Finalmente, el complejo monumental fue inaugurado pomposamente el 24 de febrero de 1909. La obra de Beumi y su inauguración fue anunciada por la prensa norteamericana y francesa. En dicho evento participó gran parte de la población yumurina, como puede verse en imágenes tomadas durante ese suceso. De igual modo, no faltaron figuras importantes como el presidente de la República José Miguel Gómez y el vicepresidente Alfredo Zayas, el gobernador de la provincia Domingo Leucona, Pedro Betancourt, Mario García Menocal, Juan Gualberto Gómez, Bonifacio Byrne y Emilio Blanchet, quienes inspirados a los pies del monumento escribieron poemas conmemorativos. De esta forma quedó plasmado en la arquitectura iconográfica local un valioso símbolo a la cultura, el patriotismo y la libertad.

Estado del monumento en la primavera del 2013.

Efecto de los corrosivos aplicados al complejo monumentario.
Nótese la decoloración al pie de La Libertad.

En diciembre de 2013 una poco profesional e improvisada limpieza con químicos corrosivos trajeron como resultado un apreciable daño al conjunto, eliminando la pátina centenaria que cubria la obra y deteriorando seriamente la superficie del monumento. Los historiadores y gran parte la población manifestaron su indignación ante un acto tan insensible e irresponsable, sin ningún planeamiento. La acertada restauración ejecutada con posterioridad tomó más de tres meses y estuvo a cargo de Gilberto Martínez Orgalles, quien nos devolvió un monumento fuerte y reluciente.

Monumento en su estado actual, después de la magnífica restauración.

Cuando se habla de la estatua de La Libertad, inmediatamente viene a la mente la que se encuentra en el puerto de Nueva York. Pero resulta muy difícil concebir un solo matancero que no se vea asaltado por aquella imagen, la nuestra, la del Parque de La Libertad, la de la mujer de torso desnudo, casi cotidiana, de brazos al viento apretando eslabones quebrados, a la sombra protectora del Apostól.

La simbiosis del conocimiento profundo de nuestra ciudad y el amor al polvo del que procedemos constituyen un antídoto para paralizar el germen de la destrucción de nuestro patrimonio histórico. Conocer a Matanzas desde la esquina de nuestras cuerdas más sensibles es amarla; y aquel que la conoce y la ama la cuida como un hijo a una madre frágil e indefensa. Aquel que aprecia la verdadera dimensión, infinita y eterna, que se expande detrás de cada monumento, cada objeto y cada piedra se funde con el espíritu latente de nuestra historia, esencia que hincha el pecho y hace saltar lágrimas de orgullo al saberse heredero de La Atenas de Cuba.




Fuentes


Como en toda pesquisa las fuentes han sido indispensables. Incluyendo las colecciones fotográficas de Leonel Pérez Orozco (Presidente de la Delegación Municipal de Monumentos de Matanzas y Conservador de nuestra Atenas), Luis González Arestuche, Tany Allende, el Archivo Histórico de Matanzas,en adicion a parte de nuestro libro titulado “Matanzas en el Visor del Tiempo” (2015) editorial Félix Varela, colección Sagebien (ISBN 9 789 590 720 086), La Habana, Cuba.

2012. Las Villas y Matanzas: Guía de Arquitectura y Paisaje. Junta de Andalucía, Sevilla-Santa Clara.

García, Hugo. 5 diciembre 2013. “Las Tonalidades de la Falta de Rigor” Juventud Rebelde (http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2013-12-05/las-tonalidades-de-la-falta-de-rigor/). Ver artículos subsecuentes.

Delgado, Yeilén. 22 de agosto 2014. “Un viaje hacia el origen” en blog De Lupas y Catalejos (https://delupasycatalejos.wordpress.com/2014/08/22/un-viaje-hacia-el-origen/).

Parque de la Libertad en Ecured (http://www.ecured.cu/Parque_de_La_Libertad).

“Cuba to have a Statue of Liberty at Matanzas” The Roundup Record 16 VII 1909 y en periodico "The Sunday Advertiser" 14 II 1909.

Delegación Municipal de Monumentos. 2008. Diagnóstico para la restauración del conjunto monumentario a José Martí en la ciudad de Matanzas. Inédito.

lunes, 18 de enero de 2016

In Memoriam: Pedro Antonio Alfonso


Pocas personas conocen a Pedro Antonio Alfonso, autor del libro Memorias de un Matancero, obra que, tradicionalmente, ha constituido una de las fuentes primarias de obligada consulta para los historiadores locales. Este volumen, publicado en 1854, constituye el texto de corte histórico más importante escrito hasta esa fecha en relación a la ciudad de Matanzas.



Las características propias de este libro le han permitido estar al servicio de los estudios históricos desarrollados por investigadores posteriors. Precisamente esta es una de las principales razones por las que la obra resulta prácticamente desconocida para la mayoría de las personas. Lo mismo sucede con su autor, quien nació en la ciudad de Matanzas el día 18 de enero del año 1811. Gracias a los datos brindados por el conservador de la ciudad de Matanzas Leonel Pérez Orozco, que se encuentran en volúmenes de su biblioteca personal, podemos profundizar un poco más en la vida de este ilustre matancero.

Pedro Antonio Alfonso y del Portillo asistió a la escuela de Ambrosio G. González, la cual se vio obligado a abandonar en 1825 debido a su situación económica. Alfonso se desempeñó como empleado de oficinas públicas de la ciudad y trabajo primeramente en Hacienda. Hacia 1854 laboraba en gobierno como Secretario de la Jurisdiccional de Fomento y ya era contador del ayuntamiento yumurino en 1856. Su vínculo con estos órganos le permitiría, desde 1838, comenzar a recopilar material que luego se publicó en sus “Memorias”.

Nota de Pedro Antonio publicada en la Aurora de Matanzas, 1841.

Pedro Alfonso también ejerció como periodista para el periódico popular del momento, La Aurora de Matanzas, en cuya imprenta se imprimió la mencionada obra, apareciendo de forma embrionaria en noviembre de 1844. Desafortunadamente, sus artículos en ese periódico y su Memorias de un Matancero, son casi todo lo que nos ha llegado de este distinguido personaje. Pedro Alfonso quemo la segunda parte de su Historia en 1870, año de su muerte.

Por tanto, dedicamos estas breves palabras a rendir homenaje a uno de los más insignes matanceros, en este 205 aniversario de su nacimiento.


Bibliografía


Calcagno, Francisco. 1878. Diccionario Biográfico Cubano. Imprenta N. Ponce de León, New York, 727 páginas.

Trelles y Govín, Carlos Manuel. 1924. Biblioteca Histórica Cubana, segundo Tomo. Imprenta Andrés Estrada, Matanzas.

jueves, 31 de diciembre de 2015

A Modo de Preambulo


¿Por qué necesita Matanzas otro blog?




Es cierto, hay varios blogs dedicados a Matanzas pero como dice el magno historiador cubano Ramiro Guerra “un país no podrá tener una historia, sino muchas historias”. Creemos, como el Dr. Guerra y tantos otros, que “cada generación debe escribir la historia con los materiales disponibles” de su momento, con la intención principal de comunicar y diseminar información que ayude a conocer e interpretar mejor nuestra rica historia.

Así comenzamos este blog, como un espacio para compartir, debatir y abordar ideas e información perteneciente a la historia, la sociedad y la cultura general yumurina, pasando por la arqueología, la antropología, la literatura y las artes. La orientación fundamental está basada en la divulgación desde una perspectiva asequible al público. Desafortunadamente la población, por lo general, carece de acceso a información novedosa, abordada en trabajos académicos y publicada en revistas especializadas destinadas solamente a un selecto grupo de estudiosos. Esto, en efecto, abre una brecha frustrantemente ancha entre los especialistas y la población interesada. Este vacío constituye entonces una herramienta en la negación de la principal función de toda ciencia y conocimiento, que no es más que llegar a toda la sociedad y mostrar los cimientos de nuestra raíz común.

Es nuestra intención disminuir esta brecha a través de la comunicación directa de elementos socioculturales que han devenido, y aún constituyen, aspectos fundamentales en la conformación de la matanceridad. Como nosotros, existen numerosos colegas que actualmente se encuentran involucrados en aspectos relativos a la investigación, profundización y protección de nuestra historia local y nacional; mediante este blog ofrecemos a ellos un espacio en el cual pueden comunicar sus valiosos aportes a todos los matanceros y cubanos diseminados por el mundo.

Creemos que la historia, y el conocimiento amplio de ella, son la vía fundamental de la cultivación y la apreciación de todo lo que nos rodea. A través de la historia establecemos un profundo vínculo con nuestro origen común, nuestras raíces y el legado de nuestros antepasados, que a su vez cementan el profundo sentimiento de orgullo por nuestro patrimonio y patriotismo. Esperamos que nuestro blog dedicado a San Carlos de Matanzas aporte su grano de arena en este ideal justo.

¿Cómo sacarle provecho a esta nueva línea de información sobre Matanzas? Interactúe, haga preguntas, deje comentarios, escriba y lea. Déjenos saber sus opiniones, como podemos mejorar y que les interesaría ver en el futuro.

Con esta palabras, entonces, les damos de nuevo una bienvenida a este espacio.